La IA y la ciberseguridad: el nuevo campo de batalla de las juntas directivas en Colombia

Inteligencia artificial y ciberseguridad, el nuevo tablero estratégico de las juntas directivas en Colombia

El panorama empresarial en Colombia está experimentando una transformación profunda, donde la tecnología ha dejado de ser un mero soporte operativo para convertirse en un riesgo estratégico de primer nivel. Según Gonzalo García, vicepresidente de ventas de Fortinet para Suramérica, la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo la toma de decisiones y la estructura misma de las organizaciones. En el último año, el sector financiero colombiano ha invertido más de 510.000 millones de pesos para proteger transacciones ante un promedio de 94 intentos de ciberataque por segundo.

La adopción de IA en las corporaciones se manifiesta de forma descentralizada, con cada unidad de negocio buscando sus propios pilotos y casos de uso. Esta tendencia ha impulsado la aparición del Chief AI Officer, un rol ejecutivo encargado de brindar soporte y gobernanza sobre los microdesarrollos tecnológicos. Según García, «el impacto de la IA se divide en dos grandes frentes: la alta gerencia actúa como el principal consumidor de estas capacidades para la estrategia, mientras que el resto de la organización las asimila para maximizar soluciones y eficiencias operativas».

Sin embargo, la integración de la IA bajo modelos de ejecución independientes presenta desafíos de seguridad que las juntas directivas apenas comienzan a procesar. La protección de los datos y el resguardo de la propiedad intelectual son prioridades críticas. Gonzalo García señala que las empresas corren por incorporar esta tecnología sin siempre tener claro cuál es la aplicación que transformará el negocio de manera económicamente productiva.

La automatización es clave frente a la velocidad del cibercrimen, que ha escalado mediante ataques automatizados que superan la capacidad de respuesta manual de cualquier equipo técnico. Las organizaciones enfrentan una brecha temporal crítica donde los atacantes explotan vulnerabilidades en menos de 24 horas, mientras que los procesos corporativos de parcheo pueden tardar hasta 15 días. Esto obliga a las juntas directivas a considerar la ‘plataformización’ de la seguridad como un requisito obligatorio para garantizar la continuidad del negocio.

García explica que la respuesta ante las amenazas debe ser casi inmediata mediante el uso de modelos de aprendizaje automático que faciliten la ingesta masiva de datos en tiempo real. Este enfoque se complementa con la estrategia de confianza cero o Zero Trust, que busca reducir la superficie de exposición y ganar tiempo para que los arreglos de fondo se realicen en ventanas de mantenimiento programadas.

El mercado corporativo en la región está cambiando hacia la adquisición de capacidades de defensa bajo modelos de servicio. Las empresas priorizan la agilidad y la especialización de socios estratégicos que ofrezcan analítica de largo plazo y soporte técnico avanzado, en lugar de gestionar infraestructuras complejas de forma interna. Gonzalo García observa que las organizaciones buscan tener la tecnología segura lo más rápido posible, ya que la inteligencia artificial es sinónimo de aceleración.

Para los líderes empresariales, el consejo final de García se centra en la ejecución y el uso de la IA para materializar ideas en tiempos récord. La tecnología permite pasar de conceptos a productos mínimos viables en semanas, en lugar de meses. García concluye que «vamos a un mundo donde cada vez más los microemprendimientos y las grandes organizaciones van a tener un impacto más fuerte en cómo se hacen los negocios hoy gracias a la capacidad de transformar ideas en ejecución».

Fuente: https://forbes.co/2026/08/05/negocios/inteligencia-artificial-y-ciberseguridad-el-nuevo-tablero-estrategico-de-las-juntas-directivas-en-colombia/

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