Parecen reales, pero no lo son: la estafa de los "abuelos influencers" creados con inteligencia artificial
En un mundo digital donde la confianza se ha convertido en un bien preciado, surge una nueva amenaza: los ‘abuelos influencers’ creados con inteligencia artificial. Estos personajes, como el ficticio Paco del Campo, son diseñados para parecer reales y ganarse la confianza de miles de seguidores. Sin embargo, detrás de sus entrañables consejos y trucos caseros, no hay una vida de experiencia, sino una estrategia comercial perfectamente planificada.
Los ‘abuelos influencers’ no son un caso aislado. En las redes sociales, cada vez es más común encontrar perfiles protagonizados por personajes que nunca han existido. Desde monjas que ofrecen consejos de belleza hasta mujeres que recomiendan remedios naturales, todos comparten una apariencia entrañable que despierta la ternura de sus seguidores. Pero, en realidad, estos contenidos aparentemente espontáneos pueden ser parte de una estrategia comercial cuyo objetivo es dirigir a los usuarios a una página de venta.
La inteligencia artificial ha facilitado la creación de estos personajes, permitiendo generar contenido de manera rápida y económica. Ya no es necesario contratar actores o montar equipos de producción; basta con crear un personaje digital, dotarlo de personalidad y producir decenas de vídeos adaptados a distintos públicos. El riesgo radica en que cuanto más natural parece el contenido, más difícil es para el usuario discernir entre una recomendación genuina y una estrategia de marketing.
Expertos advierten sobre la necesidad de mirar estos perfiles con cautela, especialmente cuando prometen soluciones demasiado fáciles, utilizan testimonios emocionales o conducen directamente a una página de venta. La inteligencia artificial ya no solo genera imágenes imposibles o vídeos espectaculares, también es capaz de fabricar a la persona que nos los cuenta.