Anthropic puso a su IA a generar proteínas durante 48 horas. Obtuvo una tasa de acierto del 35% frente al 15% de la industria
La inteligencia artificial sigue demostrando su potencial en campos científicos complejos. Anthropic, una empresa pionera en IA, ha logrado un avance significativo en el diseño de proteínas, un proceso crucial en el desarrollo de nuevos medicamentos. Durante un experimento de 48 horas, su modelo de IA, Claude, alcanzó una tasa de acierto del 35%, superando ampliamente el promedio del 15% de la industria.
Claude, parte del programa Claude Science de Anthropic, trabajó de manera autónoma, analizando literatura científica, internet y utilizando recursos de hardware avanzados. El modelo generó, optimizó y seleccionó candidatos de proteínas para su síntesis en laboratorio, demostrando su capacidad para orquestar herramientas científicas existentes.
Las empresas farmacéuticas Adaptyv Bio y Twist Bioscience verificaron los diseños de Claude, produciendo 354 proteínas funcionales de 1.320 intentos. Este éxito se traduce en una tasa de acierto entre el 22,6% y el 35,1%, un resultado notablemente superior al estándar de la industria.
El objetivo de estos experimentos no es crear medicamentos directamente, sino desarrollar protein binders, proteínas que se unen a otras específicas, como llaves a cerraduras. Aunque encontrar un buen binder es solo el primer paso en la creación de fármacos, este avance es crucial para futuras investigaciones.
En otro experimento, Claude automatizó el análisis de pureza de moléculas sintetizadas, logrando resultados casi idénticos a los de un laboratorio humano en tiempo récord. Esto sugiere que la IA podría asumir tareas tediosas y complejas, liberando a los científicos para que se concentren en aspectos más creativos del proceso de investigación.
Estos logros destacan el potencial de la IA como agente investigador en el diseño y creación de fármacos. Aunque aún estamos lejos de que la IA pueda diseñar nuevos medicamentos de forma independiente, el progreso de Anthropic con Claude es un indicio prometedor de lo que el futuro podría deparar en la biotecnología.