El Tribunal Superior de Justicia de Canarias multa a un abogado por citar hasta 48 sentencias falsas. Se las había sugerido la IA
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha impuesto una multa a un abogado por presentar un recurso de apelación con 48 citas de sentencias del Tribunal Supremo que no existen. Estas citas falsas fueron generadas por ChatGPT, una herramienta de inteligencia artificial no diseñada específicamente para el ámbito jurídico. El abogado no verificó la autenticidad de las sentencias a través del Cendoj, la base de datos de jurisprudencia oficial, lo que resultó en una multa simbólica de 450 euros, calculada como la mitad del coste anual de una suscripción a una IA jurídica fiable.
Este caso no es aislado. En Nueva York, Steven Schwartz fue sancionado con 5.000 dólares por un incidente similar, y en Alabama, tres abogados fueron apartados de un caso por usar citas falsas. En España, el Tribunal Constitucional también ha reprochado a abogados por citar sentencias inexistentes. La falta de «control humano consciente y efectivo» es una preocupación creciente, como lo demuestra una sanción de 1.800 euros impuesta por el TSXG de Galicia en julio de 2026 por un caso similar.
Los estudios, como el realizado por Stanford RegLab, muestran tasas alarmantes de «alucinación» en herramientas de IA, con un 58% a 88% de error al pedir datos concretos sobre casos judiciales reales. Incluso las herramientas jurídicas premium no son infalibles, con tasas de error significativas. A pesar de las mejoras en modelos como Claude 5 Fable y ChatGPT 5.6, la invención de jurisprudencia sigue siendo un problema grave.
La dependencia excesiva de la IA sin supervisión adecuada puede llevar a errores costosos y a un «sesgo de automatización», donde las respuestas rápidas son preferidas sobre la verificación cuidadosa. Un estudio del MIT reveló que las personas califican las respuestas de la IA como más fiables, incluso cuando son incorrectas, lo que refleja una preocupante pérdida de sentido crítico.