Surprising AI breakthroughs raise soul-searching questions for mathematicians | Letter
Los sorprendentes avances en inteligencia artificial (IA) están generando un intenso debate sobre el valor de las matemáticas tal como son practicadas por los seres humanos. Según el Dr. Henry Bradford, la cuestión de si las matemáticas prosperarán o perecerán en la era de la IA depende de lo que la sociedad valore en el intelecto humano.
Recientemente, modelos de IA como Astra de OpenAI han logrado resolver problemas matemáticos complejos, como la existencia de grupos no sofic, mediante la recombinación inteligente de ideas existentes. Esto plantea la pregunta de qué sucederá con las matemáticas si las IA desarrollan capacidades sobrehumanas en todos los ámbitos del pensamiento matemático.
El matemático estadounidense Bill Thurston, en su ensayo de 1994 «On Proof and Progress in Mathematics», argumentó que el verdadero deseo de los matemáticos no es simplemente obtener respuestas, sino alcanzar una comprensión más profunda. En este sentido, las matemáticas consisten en las ideas que viven en las mentes humanas, con los nuevos teoremas sirviendo como marcadores de progreso en la comprensión y el intercambio de estas ideas.
La evolución de la IA podría llevar a que las universidades, enfrentadas a restricciones presupuestarias, consideren a los investigadores matemáticos como superfluos si las máquinas pueden producir investigaciones más rápido y a menor costo. Sin embargo, según Thurston, esto sería un error, ya que el valor del trabajo de los investigadores radica más en su contribución al conocimiento matemático compartido que en los documentos que publican.
En última instancia, el futuro de las matemáticas en la era de la IA no es solo una cuestión técnica sobre las capacidades de las máquinas, sino una decisión colectiva sobre lo que valoramos del intelecto humano.