AI-proof? Younger workers desert the digital world for traditional crafts
En un momento crítico para los jóvenes que ingresan al mercado laboral, muchos están optando por abandonar el mundo digital en favor de oficios artesanales tradicionales. Estos trabajos, como la encuadernación de libros, la metalurgia y la construcción de barcos, son vistos como «a prueba de IA» debido a que requieren habilidades manuales y juicio creativo que la inteligencia artificial aún no ha dominado.
Eryn Lawley, una joven de 27 años con un título en política, decidió asegurar su futuro profesional alejándose del ámbito digital. Ahora es aprendiz de encuadernadora en Ludlow Bookbinders en Shropshire, donde aprende un oficio cuyas técnicas básicas no han cambiado en siglos. «Siempre quise hacer algo más material, y creo que hay un valor inherente en algo hecho por una persona», comentó Lawley.
El trabajo en Ludlow es lento, detallado y táctil, utilizando prensas construidas en la época victoriana, máquinas de estampado en caliente y pinceles de pegamento. Paul Kidson, director ejecutivo de Ludlow y encuadernador de cuarta generación, afirma que el interés de los jóvenes representa un salvavidas para una industria en rápida disminución. «La encuadernación británica tiene una reputación magnífica en todo el mundo, pero la formación comenzó a desaparecer en los años 50, 60 y 70», explicó Kidson.
La demanda comercial no falta. Editores de alta gama apuestan a que los compradores pagarán un precio premium por objetos elaborados a mano. Joanna Reynolds, directora ejecutiva de la editorial Folio Society, que colaboró con Ludlow para una edición limitada de un libro de ‘Juego de Tronos’, afirma que la empresa rechaza el uso de herramientas de IA en sus procesos creativos.
El número de jóvenes que desean ocupar estos puestos creativos está creciendo rápidamente. Cox London, una casa de diseño especializada en metalurgia artística, recibió más de 160 solicitudes para dos plazas de aprendiz este año. «Hay una resonancia real en algo que tiene la marca y la energía de manos humanas», dijo Nicola Cox, cofundadora de la empresa.
Para Lucky Emerson, aprendiz en Cox London, la «física de hacer cosas» es incomparable, especialmente cuando las personas anhelan originalidad. Nazifa Tabassum, también aprendiz en Cox London, cree que la IA no reemplazará su trabajo, sino que podría cambiarlo. «Veo la IA como una herramienta que puede ayudar, pero no como algo que reemplace la satisfacción y el valor del trabajo manual y artesanal», comentó Tabassum.
Fuente: https://www.theguardian.com/money/2026/aug/27/ai-proof-jobs-traditional-crafts