In a rare moment of unity, Americans are fighting Big Tech together
En un giro inesperado, los estadounidenses están dejando de lado sus diferencias para enfrentar a las grandes empresas tecnológicas. Hace un cuarto de siglo, la mayoría de los adultos en Estados Unidos veía con optimismo el avance de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, en 2026, la percepción pública de las principales compañías tecnológicas ha caído a niveles mínimos históricos, con una creciente preocupación sobre un futuro dominado por la inteligencia artificial.
El descontento se ha manifestado de diversas formas, desde protestas contra los centros de datos hasta abucheos a la inteligencia artificial en ceremonias de graduación. Un caso destacado es la demanda de 48 estados contra Meta, que resultó en un acuerdo de 18 mil millones de dólares por poner en peligro a los niños con sus plataformas Facebook e Instagram.
El rechazo a las iniciativas de Silicon Valley ha unido a liberales y conservadores, reflejado en figuras políticas como el senador Bernie Sanders, el gobernador Ron DeSantis, la representante Alexandria Ocasio-Cortez y el gobernador Greg Abbott, quienes han alzado la voz contra los centros de datos y la vigilancia de alta tecnología.
La oposición a los centros de datos, en particular, se ha convertido en un tema candente. Estas instalaciones, esenciales para la era de la inteligencia artificial, enfrentan resistencia por su impacto en los recursos locales y el medio ambiente. Un estudio de Gallup reveló que el 71% de los adultos estadounidenses se opone a su construcción en sus áreas. A pesar de las promesas de empleo y desarrollo económico, los ciudadanos están preocupados por el ruido, la contaminación y el uso excesivo de recursos.
En los primeros meses de 2026, la oposición local ha bloqueado o retrasado al menos 75 proyectos de centros de datos, valorados en aproximadamente 130 mil millones de dólares. Sin embargo, más de 1,500 centros de datos están en desarrollo, lo que indica que la lucha está lejos de terminar.