AI could cause global economic downturn, Bank of England governor tells G20
El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, ha lanzado una advertencia contundente sobre los riesgos globales que plantea la tecnología de inteligencia artificial más avanzada. En una carta dirigida a ministros de finanzas internacionales y gobernadores de bancos centrales, Bailey, en su papel como presidente del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), destacó que los modelos de IA de ‘frontera’ están mostrando una autonomía y capacidades de resolución de problemas cada vez más sofisticadas, así como amenazas potenciales.
Bailey advirtió que estos modelos podrían desestabilizar el sistema financiero global, altamente interconectado, a través de ciber-disrupciones que podrían extenderse a través de las jurisdicciones. En su carta, enviada antes de la reunión del G20 en Carolina del Norte, EE.UU., Bailey subrayó que muchos países no tienen protocolos adecuados para gestionar el desarrollo, lanzamiento y despliegue de estos modelos avanzados, lo que aumenta los riesgos para el sector financiero y más allá.
Esta advertencia se suma a las alarmas sobre la IA que han sido emitidas por destacados tecnólogos en las últimas semanas. Un grupo de 1,367 investigadores y ingenieros de laboratorios de IA de frontera, principalmente de OpenAI, Anthropic y Google DeepMind, ya había expresado preocupaciones similares. En una carta, pidieron el apoyo del gobierno de EE.UU. para un esfuerzo internacional que desarrolle herramientas técnicas y de gobernanza necesarias para controlar el desarrollo acelerado de la IA automatizada.
Bailey también expresó su preocupación por el uso creciente de apalancamiento en los mercados de bonos y acciones, combinado con altas valoraciones en mercados financieros concentrados, impulsados por el optimismo de los inversores sobre las perspectivas de la IA. Señaló que un gran shock o una combinación de shocks podría desencadenar múltiples vulnerabilidades simultáneamente.
El Consejo de Estabilidad Financiera, con sede en Basilea, Suiza, coordina el trabajo a nivel internacional de las autoridades financieras nacionales y los organismos de establecimiento de normas internacionales para desarrollar regulaciones y políticas efectivas en interés de la estabilidad financiera.