How engineered microbes could help feed the world’s crops
La producción de fertilizantes es esencial para la seguridad alimentaria global, pero su fabricación consume mucha energía y genera emisiones significativas. En un esfuerzo por mitigar estos efectos, algunas empresas están explorando el uso de microbios diseñados para nutrir los cultivos. Estos microbios, al ser introducidos en el suelo, pueden proporcionar nitrógeno esencial para el crecimiento de las plantas, reduciendo así la dependencia de fertilizantes químicos que representan aproximadamente el 2% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Switch Bioworks, una startup innovadora en este campo, está desarrollando una nueva metodología que permite a los microbios establecerse y formar colonias saludables antes de comenzar a producir nitrógeno. Tim Schnabel, fundador y CEO de la empresa, afirma que «tenemos que reinventar el fertilizante». Este enfoque podría ser un salvavidas para los agricultores, especialmente en un contexto donde los precios de la energía y los fertilizantes han aumentado drásticamente debido a conflictos internacionales recientes.
El aire contiene casi un 80% de nitrógeno, pero las plantas no pueden usarlo directamente. Necesitan nitrógeno «fijado», que ha sido transformado en compuestos más reactivos como el amoníaco. En la naturaleza, ciertos microbios realizan esta fijación de nitrógeno, y algunos vegetales, como las legumbres, tienen relaciones simbióticas con bacterias fijadoras de nitrógeno. Los fertilizantes biológicos buscan reemplazar parte de los fertilizantes sintéticos con microbios que ayuden a fijar el nitrógeno para las plantas.
Sin embargo, un desafío importante es que la producción de amoníaco es energéticamente costosa para los microbios, lo que puede obstaculizar su crecimiento. Switch Bioworks apuesta por un «interruptor genético» que activa la producción de amoníaco cuando los niveles de nitrógeno en el suelo disminuyen. Actualmente, la empresa está realizando pruebas en seis estados de EE. UU., enfocándose inicialmente en el maíz, el cultivo más plantado en el país.
Si bien los resultados de laboratorio han sido prometedores, las pruebas de campo son cruciales para demostrar la eficacia del producto. Según Dan Blaustein-Rejto del Breakthrough Institute, «hay mucho potencial para que estas empresas ayuden a los agricultores a reducir emisiones». Sin embargo, advierte que las pruebas independientes son esenciales para validar los datos reportados por las empresas.
Fuente: https://www.technologyreview.com/2026/09/01/1143195/microbe-fertilizer-switch-bioworks/