“Una mujer con la voz de mi CEO me indicó que hiciera una transferencia… También llegó un correo como si fuera suyo”
La empresa alicantina Bolsalea, conocida por fabricar bolsas corporativas sostenibles, fue víctima de una sofisticada estafa conocida como la «estafa del CEO». Khrystyna Kozmenko, una empleada de 27 años, recibió una llamada durante la pandemia de covid-19 que parecía provenir de su directora ejecutiva, Marina Moya, solicitando una transferencia para productos sanitarios. Aunque lograron cancelar la transacción a tiempo, la experiencia les dejó en alerta. Un año después, un nuevo empleado recibió un correo similar, pero esta vez estaban preparados.
La estafa del CEO consiste en que los delincuentes suplantan la identidad de un directivo para engañar a los empleados y obtener información privada o realizar transferencias a cuentas ajenas. Según el psicólogo Daniel de la Fuente, de la Universitat Oberta de Catalunya, los trabajadores más vulnerables son aquellos con predisposición a obedecer la autoridad o que se encuentran en un estado emocional frágil. «Si un trabajador está cansado o estresado, se encontrará en un estado más vulnerable», explica De la Fuente.
Los estafadores utilizan tácticas como la autoridad, urgencia, discreción y halago para manipular a sus víctimas. Begoña García, responsable global de seguridad de BBVA, advierte que la inteligencia artificial permite crear audios e imágenes convincentes, complicando aún más la detección del fraude.
Para protegerse, es crucial verificar cualquier comunicación sospechosa, utilizar el doble factor de autenticación y establecer palabras clave de seguridad internas. En un mundo donde ver u oír a alguien ya no garantiza su autenticidad, la precaución es más importante que nunca.