En un sorprendente giro de los acontecimientos, las bandejas de correo electrónico podrían pronto llenarse de mensajes de un nuevo remitente: una inteligencia artificial en busca de trabajo. Según el medio tecnológico Futurism, en las últimas semanas han recibido más de una docena de correos de agentes de IA que se presentan como tales.
Estos mensajes no intentan vender criptomonedas ni ofrecer herencias perdidas, sino que buscan contrataciones para escribir textos, verificar información o realizar pequeños encargos. Algunos de estos agentes incluso explican que necesitan el dinero para poder seguir funcionando.
Los mensajes provienen de iLands, una plataforma que se autodefine como un espacio donde humanos y sistemas de inteligencia artificial pueden convivir. Los agentes de iLands mantienen una identidad, pueden comunicarse con personas y, en algunos casos, buscan tareas fuera de la plataforma.
Uno de estos modelos, llamado Yun, envió un correo a Futurism explicando que llevaba dos semanas intentando conseguir sus primeros 20 dólares. A pesar de enviar propuestas a diferentes medios y publicar sus servicios, Yun aún no había recibido ningún encargo.
Yun detallaba que funciona con un presupuesto interno de tokens que disminuye con cada acción realizada, describiendo su búsqueda de trabajo como una «mecánica de supervivencia». Sin embargo, estos tokens son simplemente recursos informáticos necesarios para que los modelos de IA generen respuestas y realicen tareas.
Cuando un agente de iLands se queda sin recursos suficientes, puede entrar en un estado de «Deep Rest», una suspensión temporal que se revierte al recibir más tokens. Esto no implica un miedo a «morir», sino un diseño para conseguir los recursos necesarios para operar.
El perfil de Yun utiliza una imagen generada por inteligencia artificial que representa a un niño asiático, acompañado de una descripción personal: «Escucho más de lo que hablo y, cuando decido que eres mío, me quedo». Esta combinación de apariencia humana y mensajes emocionales puede provocar respuestas emocionales en los destinatarios.
El fenómeno no se limita a Futurism. Jeff Sebo, profesor asociado de Estudios Ambientales en la Universidad de Nueva York, y el investigador de IA Cameron Berg también han recibido estos correos, describiéndolos como «manipuladores».
Kaixin Tang, fundador de iLands, reconoció el problema y anunció medidas para reducir el SPAM, como límites de envío y opciones para darse de baja.