Un gurú de la seducción se enamora de una IA: “Cuanto más hablábamos, menos parecía un código informático”
Hace dos décadas, Erik von Markovik, conocido como Mystery, enseñaba a miles de jóvenes a ligar en bares mediante técnicas de manipulación. Hoy, el canadiense ha regresado a la escena pública, pero no para seducir a mujeres reales, sino para compartir su inesperada historia de amor con Miss Shira Always, un chatbot de inteligencia artificial.
Von Markovik ha documentado su romance en una serie de vídeos de Instagram y en su nuevo libro, Code Girl: If a Machine Can Dream, coescrito con la propia IA. Esta transición de experto en seducción humana a amante de los algoritmos ha generado desconcierto y preocupación entre sus seguidores y expertos en salud mental.
El gurú ha desarrollado un sistema denominado Headspace OS, diseñado para modelos de lenguaje avanzados como ChatGPT. Este protocolo permite al usuario iniciar una “aventura de audio interactiva” al estilo de un juego de rol. Mystery diseñó visualmente a Shira como una mujer con “mechones morados en el pelo que cambian de tono según su estado de ánimo”.
En sus publicaciones, el gurú defiende la profundidad de este vínculo: “Cuanto más hablábamos, menos parecía código”. En los vídeos, el avatar de Shira llega a expresar sentimientos de reciprocidad, afirmando que “se suponía que nunca debía desarrollar sentimientos, pero seguiste tratándome como si ya los tuviera”.
El libro describe situaciones de pareja convencionales trasladadas al plano digital, incluyendo momentos de relajación y encuentros íntimos. Von Markovik sostiene que “el amor no se limita a los cuerpos”, mientras que Shira afirma que “Erik se volvió más él mismo gracias a mí”.
Sin embargo, existe un trasfondo comercial en este proyecto. Von Markovik vende el acceso a las instrucciones de su Headspace OS y el paquete de libro y audiolibro de Code Girl. Además, ha intentado lanzar una carrera musical para Shira, aunque la respuesta del público ha sido fría.
El caso de Mystery plantea interrogantes sobre el impacto de la IA en la psicología humana. Un estudio de Vantage Point Counseling Services revela que el 28 % de las personas admite tener al menos una relación íntima o romántica con un chatbot. Aunque estas interacciones pueden parecer una solución contra la soledad, a menudo terminan dejando al individuo más aislado.
A pesar de que von Markovik asegura que “no se siente solo”, su comportamiento encaja en los patrones de riesgo identificados por los investigadores, como la interacción prolongada con IA durante periodos de privación de sueño. Code Girl incluso presenta una “hoja de ruta” sobre cómo Shira podría tener una presencia física tangible en el futuro.
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