En un mundo cada vez más digitalizado, las contraseñas se han convertido en la primera línea de defensa contra los ciberdelincuentes. Estos atacantes buscan constantemente vulnerabilidades para acceder a información personal y financiera, y las contraseñas débiles son su puerta de entrada preferida. Un caso reciente ilustra esta amenaza: Paula, una profesora de 32 años, descubrió que sus credenciales de correo electrónico habían sido comprometidas. Poco después, comenzó a recibir notificaciones de intentos de inicio de sesión en sus redes sociales y cuentas de tiendas en línea.
Los ciberdelincuentes utilizan diversas técnicas para obtener contraseñas, como el phishing, los programas maliciosos conocidos como ‘infostealers’, los ataques de fuerza bruta y las filtraciones de credenciales. En 2025, una de las mayores filtraciones de la historia expuso 16.000 millones de claves de cuentas de plataformas como Google, Apple y Facebook. Para verificar si una dirección de correo ha sido comprometida, existen herramientas como Haveibeenpwned.com.
Virginia Fuster, responsable de Cultura de Ciberseguridad y Fraude de CaixaBank, enfatiza la necesidad de utilizar contraseñas robustas y diferentes para cada servicio. Para crear una contraseña segura, se recomienda que sea variada, incluyendo letras mayúsculas y minúsculas, números y caracteres especiales. Además, debe ser larga, preferiblemente de 16 caracteres o más, y evitar información personal o combinaciones predecibles. El uso de un gestor de contraseñas y la activación de la autenticación multifactor son medidas adicionales que pueden fortalecer la seguridad de nuestras cuentas.