China quiere sustituir los chips de NVIDIA con alternativas propias. La memoria HBM acaba de ponerle un problema delante
China ha intensificado sus esfuerzos para reemplazar los chips de NVIDIA con alternativas nacionales, en un intento por reducir su dependencia de la tecnología extranjera. Empresas como Huawei y Cambricon han desarrollado aceleradores para cubrir el vacío dejado por las restricciones estadounidenses. Sin embargo, la cadena de suministro sigue mostrando su conexión con proveedores extranjeros, especialmente en lo que respecta a la memoria HBM, un componente crucial para el rendimiento de los procesadores.
El aumento de precios ya es evidente. Según Reuters, Huawei ha incrementado el precio de su Ascend 950DT a más de 250,000 yuanes (aproximadamente 37,000 dólares), lo que representa un aumento de entre el 20% y el 50% en comparación con los precios de hace dos meses. Cambricon y otras empresas como MetaX e Iluvatar CoreX también han elevado sus precios de manera similar.
La memoria HBM, o High Bandwidth Memory, es esencial para los aceleradores de inteligencia artificial, ya que permite mover grandes cantidades de información rápidamente. Sin embargo, el mercado de HBM está dominado por SK hynix, Samsung y Micron, empresas surcoreanas y estadounidense, respectivamente. Mientras que China ha progresado en la producción de memoria convencional, la producción de HBM avanzada sigue siendo un desafío.
La escasez de HBM es un problema global exacerbado por la creciente demanda de infraestructura de inteligencia artificial. Micron y Samsung ya han vendido toda su capacidad de producción para 2026, lo que deja a China en una posición difícil debido a las restricciones adicionales para acceder a este suministro. En diciembre de 2024, Estados Unidos amplió sus controles de exportación para incluir HBM avanzada destinada a China, complicando aún más la situación.
Los fabricantes chinos están buscando alternativas, pero estas resultan costosas. La memoria HBM adquirida a través de canales alternativos puede costar varias veces más que la comprada por otros países, lo que incrementa el coste de producción de los aceleradores de inteligencia artificial.
China está trabajando en soluciones domésticas para cerrar esta brecha. CXMT ha comenzado a producir HBM3E en pequeñas cantidades, y empresas como T-Head de Alibaba y Cambricon están probándola. Huawei también ha presentado sus propias versiones de HBM, HiBL 1.0 y HiZQ 2.0, aunque los detalles sobre los proveedores son limitados.
El desafío para China es claro: sustituir a NVIDIA no significa eliminar toda la infraestructura tecnológica necesaria para sus aceleradores. La dependencia de componentes avanzados como la HBM sigue siendo un obstáculo significativo en su camino hacia la independencia tecnológica.