In a rare moment of unity, Americans are fighting Big Tech together
En un fenómeno poco común, los estadounidenses están uniendo fuerzas para desafiar a las grandes empresas tecnológicas. Hace un cuarto de siglo, la mayoría de los estadounidenses veían con optimismo el avance de la tecnología y la llegada del nuevo milenio. Sin embargo, hoy en día, la opinión pública ha cambiado drásticamente, con una creciente desconfianza hacia las empresas tecnológicas y sus productos avanzados.
Los centros de datos, que alguna vez pasaron desapercibidos, se han convertido en un tema candente de debate político. Estas instalaciones masivas, esenciales para el desarrollo de la inteligencia artificial y la computación en la nube, están siendo construidas a un ritmo histórico. No obstante, una encuesta de Gallup reveló que el 71% de los adultos en EE.UU. se oponen a la construcción de centros de datos en sus áreas, citando preocupaciones sobre el uso de recursos y el impacto ambiental.
El rechazo a las iniciativas de Silicon Valley ha creado una coalición única de liberales y conservadores, reflejada en las voces de políticos como el senador Bernie Sanders y el gobernador Ron DeSantis. Las tensiones han llegado a tal punto que algunos líderes locales que apoyan los centros de datos han recibido amenazas de muerte.
A pesar de las críticas, defensores como el expresidente Donald Trump argumentan que los centros de datos son infraestructuras esenciales que impulsan la innovación tecnológica y generan empleos bien remunerados. Sin embargo, la oposición local ha bloqueado o retrasado al menos 75 proyectos de centros de datos en los primeros meses de 2026, valorados en aproximadamente 130 mil millones de dólares.
Residentes de ciudades como Memphis y Manchester han expresado su descontento en reuniones del consejo municipal, preocupados por la caída de los valores de las propiedades y el aumento de las facturas de electricidad. A medida que la resistencia crece, el futuro de los centros de datos y su papel en la sociedad estadounidense sigue siendo incierto.