Nvidia senior manager linked to Supermicro scheme smuggling AI servers to China
En un giro impactante que ha sacudido la industria tecnológica, Taiwán ha acusado formalmente a nueve personas, entre las que se incluye a un alto directivo de Nvidia y dos empleados de Supermicro, por su presunta participación en un esquema de contrabando de servidores de inteligencia artificial de alta gama hacia China. Esta actividad ilegal viola las regulaciones de exportación de Estados Unidos, que desde 2022 requieren una licencia para exportar semiconductores a China con el objetivo de proteger la seguridad nacional.
Según Reuters, los fiscales en Keelung no han revelado nombres, pero han confirmado que los sospechosos están acusados de abuso de confianza y falsificación de documentos. Un sospechoso relacionado sigue prófugo, acusado de desviar fondos de una empresa distribuidora involucrada en facilitar el acceso de China a chips restringidos de Nvidia.
La investigación de Taiwán descubrió que los conspiradores intentaron falsificar documentos para hacer parecer que 130 servidores B300 estaban instalados y en uso en una instalación de Taiwán. Sin embargo, 74 de esos servidores fueron finalmente exportados y entregados a clientes chinos, mientras que el resto fue bloqueado por las autoridades aduaneras taiwanesas al detectar irregularidades.
Supermicro, que ha estado cooperando con los investigadores taiwaneses, ha confirmado que ha realizado cambios internos y despedido a varios empleados conectados con el esquema, según Tom’s Hardware. A pesar de estos esfuerzos, la empresa no ha sido blanco directo de la investigación, pero enfrenta demandas por fraude de valores debido a las preocupaciones de los inversores.
Mientras tanto, Estados Unidos está considerando medidas adicionales para cortar el acceso de China a los chips de IA de Nvidia. Una de las propuestas es el Remote Access Security Act (RASA), que permitiría extender los controles de exportación para incluir el acceso remoto basado en la nube a hardware y software críticos, según CNBC. Esta legislación podría cerrar un vacío legal que actualmente permite a China acceder a chips de Nvidia a través de centros de datos en el sudeste asiático.