La IA prometía reducir la jornada laboral de los empleados. Por el momento ya ha conseguido tres horas libres a la semana
Los gurús de la inteligencia artificial (IA) aseguraban que esta tecnología nos permitiría trabajar menos horas, liberándonos de tareas rutinarias y dándonos tiempo para lo realmente importante. Aunque la realidad no ha alcanzado aún las expectativas más optimistas, un nuevo estudio del Banco Central Europeo (BCE) revela que la IA está comenzando a cumplir su promesa al ahorrar tiempo a los trabajadores.
Según el estudio, el uso de IA en el trabajo ahorra una media de tres horas semanales a quienes la han integrado en su flujo de trabajo. Esto equivale al 7,7% de su tiempo total de trabajo, lo cual es significativo si se considera a lo largo de un año. Sin embargo, solo la mitad de los trabajadores percibe este beneficio en la práctica, y el ahorro real de tiempo en el conjunto de la economía se reduce al 3,8% de la jornada, poco más de hora y media.
El informe del BCE destaca que no todas las tareas se benefician por igual de la IA. Generar código es la tarea que más tiempo libera, casi ocho horas a la semana, aunque solo un 8% de la plantilla la usa para eso. En contraste, tareas como redactar textos o buscar información apenas ahorran entre cuatro y cinco horas semanales.
La formación en el uso de la IA es crucial para maximizar el ahorro de tiempo. Un informe de la London School of Economics (LSE) confirma que quienes han recibido formación en IA la usan en un 93% de los casos, frente al 57% de quienes no la han recibido. Estos usuarios formados son capaces de ahorrar hasta 11 horas semanales de media.
El estudio también revela que los directivos son los empleados que más recurren a la IA, ahorrando cerca de siete horas por semana. Sin embargo, un 41% de los trabajadores confiesa que no le interesa en absoluto usar IA, un porcentaje que ha aumentado respecto al año pasado. Esta cautela podría estar relacionada con el temor a la automatización de sus puestos de trabajo.