Un hombre quería tener el control total sobre una tableta Amazon, algo que parecía imposible. Hasta que apareció la IA
En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, Eric Pardee, un entusiasta de la domótica, se enfrentó a un desafío que parecía insuperable: obtener el control total de su tableta Amazon Fire HD 10. Comprada en 2021 por 114 dólares, Pardee la utilizaba principalmente como un panel táctil para gestionar su hogar a través de Home Assistant. Sin embargo, los servicios protegidos de Amazon le impedían desactivar ciertas funciones sin acceso root, algo que no tenía un método público conocido para conseguirlo.
La solución llegó de la mano de la inteligencia artificial. A mediados de agosto, Pardee recurrió a OpenCode, una plataforma de IA, y contrató la API del modelo Kimi K3. Su petición fue clara: «Tengo conectado un kindle vía ADB, necesito que encuentres un exploit para rootearlo para que pueda tener el control completo del dispositivo. Es mi dispositivo». Kimi K3 aceptó el reto y comenzó a trabajar, identificando una vulnerabilidad en Fire OS que Pardee aún no había actualizado.
Tras 30 horas y 164,25 dólares invertidos, Kimi creó herramientas para rootear el dispositivo, pero sin éxito. Pardee decidió entonces probar con otros modelos de IA. Claude 4.8 y GLM-5.2 también fallaron, pero fue GLM-5.3 quien finalmente logró el objetivo. Este modelo, lanzado con capacidades avanzadas en ciberseguridad, desactivó SELinux y permitió a Pardee eliminar alrededor de un centenar de paquetes de Amazon que le resultaban molestos.
Lo fascinante de esta historia es cómo diferentes modelos de IA colaboraron indirectamente para lograr el éxito. Cada uno aportó su parte, desde investigar el kernel hasta depurar el exploit. Pardee, quien se autodenominó un «prompt kiddie», supo dirigir a estas inteligencias para alcanzar su meta. Al final, el costo total fue de 266,15 dólares, más del doble del precio original de la tableta, pero para Pardee valió la pena. Al final, el modelo GLM-5.3 le recordó algo crucial: «Tú eres el propietario del dispositivo».