La inteligencia artificial recrea imágenes y sonidos de tumbas de 2.500 años de antigüedad
Un equipo de arqueólogos ha logrado recrear cómo eran las experiencias visuales y auditivas en las tumbas etruscas de Tarquinia, un sitio arqueológico Patrimonio de la Humanidad en la Necrópolis de Monterozzi. Este avance ha sido posible gracias al uso de inteligencia artificial, que ha permitido analizar y recrear cómo estas sepulturas de 2.500 años de antigüedad se veían y se oían en su época.
El estudio, publicado en el «Journal Archaeological Method and Theory», ha sido liderado por los arqueólogos Maurizio Forte, de la Universidad de Duke, y Jacqueline Ortoleva, de la Universidad de Oxford. Según explican a «Artnews», estas tumbas no solo servían para conmemorar a los muertos, sino que también estaban diseñadas para crear una experiencia ambiental y sensorial para los vivos dolientes. La arquitectura de las tumbas estaba estructurada de tal manera que producía respuestas somáticas y afectivas.
Tomando como casos de estudio la Tumba del Gallo y la de los Demonios Azules, los investigadores utilizaron la ciencia acústica y la modelización con IA para recrear la estrategia experiencial de cada sepultura. El estudio acústico se basó en la reproducción de grabaciones de palmas en diferentes lugares, midiendo cómo reverberaban en cada tumba. Además, a través de la IA, trazaron rutas de circulación dentro de cada una, imaginando cómo podría haber lucido la luz de las velas.
«Por ejemplo, la luz parpadeante de las antorchas sobre los bailarines pintados creaba movimiento; el incienso y el aroma superponían el registro olfativo al visual. El sonido -lamentos, música, el movimiento de las ofrendas-, completaba lo que hoy podríamos llamar un entorno inmersivo», explican los autores del estudio. «Si los arquitectos funerarios etruscos diseñaron la geometría espacial, el contenido pictórico y las experiencias acústicas dentro de la tumba, debemos reconsiderar la categoría de ‘arquitectura funeraria’ en todo el Mediterráneo antiguo y más allá», sugieren.