AI and Subtractive Innovation
La inteligencia artificial (IA) está transformando la manera en que interactuamos con el mundo, y uno de los conceptos emergentes más intrigantes es el de la ‘innovación sustractiva’. Este término se refiere a cómo la IA puede aumentar nuestras capacidades mientras reduce la necesidad de que los humanos realicen ciertas tareas cognitivas. Según un análisis reciente, la IA no necesariamente nos hace más inteligentes o más tontos, sino que está cambiando la naturaleza misma de cómo pensamos.
La innovación siempre ha traído consigo la obsolescencia; las máquinas reemplazaron el trabajo físico y las calculadoras se hicieron cargo de gran parte de la aritmética rutinaria. Sin embargo, ahora el ámbito de la innovación se centra en el pensamiento humano. La IA nos ha hecho más capaces en muchos aspectos, permitiendo a los científicos explorar hipótesis más rápidamente y a los médicos analizar información médica compleja con mayor facilidad.
Un aspecto crucial de esta transformación es lo que se denomina ‘inteligencia iterativa’, un proceso de ida y vuelta entre humanos y máquinas que permite que las ideas sean cuestionadas, reformuladas y a veces llevadas a lugares que ni humanos ni máquinas habrían alcanzado por sí solos. Esto recuerda al diálogo socrático, donde la tecnología no necesariamente reduce el pensamiento, sino que a veces lo amplifica.
Sin embargo, la preocupación radica en que las habilidades humanas tienden a tener una cualidad de ‘úsalo o piérdelo’. Cuando no necesitamos hacer algo, generalmente lo hacemos menos, y si lo hacemos menos, es razonable preguntarse qué sucede con esa capacidad subyacente a lo largo del tiempo. La IA puede iniciar, finalizar y resumir tareas, haciendo que cada una de esas elecciones sea completamente racional. ¿Por qué pasar 20 minutos haciendo algo que puede lograrse en 20 segundos, especialmente cuando el resultado puede ser igual de bueno o incluso mejor?
El concepto de innovación sustractiva sugiere que la IA no nos está quitando la capacidad de pensar, sino que está eliminando, pieza por pieza, la necesidad de pensar por nosotros mismos. La rendición cognitiva, si ocurre, probablemente no vendrá de una decisión dramática de entregar nuestras mentes a las máquinas, sino que emergerá casi sin ser notada a través de miles de decisiones sensatas para evitar esfuerzos que la tecnología ha hecho innecesarios.
Fuente: https://www.psychologytoday.com/us/blog/the-digital-self/202608/ai-and-subtractive-innovation