La inteligencia artificial revoluciona el cine: entre la innovación y la polémica

La inteligencia artificial se abre paso en el cine

La inteligencia artificial (IA) está transformando el mundo del cine, abriendo nuevas posibilidades creativas y generando intensos debates en la industria. En la reciente Mostra de Venecia, el director Francesco Carrozzini presentó Be Brave, un documental sobre Renzo Rosso, fundador de la marca Diesel, que no incluye un solo fotograma real del protagonista. Carrozzini utilizó la IA para recrear su imagen a lo largo de distintas etapas de su vida, incluso aquellas de las que no existía registro visual.

Esta innovación tecnológica ha sido defendida por Alberto Barbera, director del certamen, quien sostiene que la IA puede abrir nuevas posibilidades para los cineastas. Sin embargo, no todos comparten esta visión optimista. Christopher Nolan ha comparado la IA con un «caballo de Troya de cristal», mientras que otros cineastas, como James Cameron y Steven Soderbergh, ya exploran sus posibilidades. Cameron asegura que la IA podría «reducir a la mitad» el coste de sus producciones, y Soderbergh planea utilizarla en un documental sobre John Lennon y Yoko Ono.

Google DeepMind ha firmado un acuerdo con la productora A24 para desarrollar herramientas de IA junto a cineastas, con una inversión de 75 millones de dólares. Este tipo de colaboraciones subraya el creciente interés en la IA dentro de la industria cinematográfica.

El director británico Ryan Phillips, pionero en la dirección creativa con IA, sostiene que la división en la industria nace del desconocimiento sobre cómo funciona esta herramienta. Phillips cree que la IA se convertirá en el medio predominante de creación audiovisual, pero descarta que los humanos desaparezcan del proceso creativo.

El largometraje As deep as the grave pone a prueba esta frontera al incorporar una versión digital del fallecido Val Kilmer, quien no llegó a rodar ninguna escena. La producción utilizó imágenes de archivo y clonación de voz, planteando interrogantes sobre los límites digitales y la posición del sindicato estadounidense Sag-Aftra, contrario a la sustitución completa de intérpretes.

Artistas como Fran Gas defienden la IA como herramienta de autoría, argumentando que no viene a sustituir, sino a sumar. Gas, ganador del +RAIN Film Festival, valora el control creativo que le aporta la tecnología, comparándolo con el control que tiene un escritor sobre su novela o un pintor sobre su cuadro.

En España, ya existen más de cuatro festivales de cine realizado con IA, como los AI Movie Awards en Mallorca y el Kursaal-AI en San Sebastián. En Alemania, Studio Babelsberg explora la IA para transformar los efectos visuales, mientras que Pixar en California desarrolla herramientas para agilizar tareas técnicas, aunque rechaza emplear IA para crear historias completas.

Anna Giralt Gris y Jorge Caballero, al frente de Artefacto, advierten que el debate público ha reducido la IA a una realidad única, sin distinguir entre herramientas, usos concretos e intereses económicos. Según ellos, los cineastas experimentados encuentran en la IA «otra forma más» de expresión.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/cultura/20260920/11639183/inteligencia-artificial-abre-paso-cine.html

← Home