La inteligencia artificial: ¿salvadora o villana en la lucha contra el cambio climático?

Ya conocemos lo que contamina la IA. Ahora un estudio dice que puede ayudar a reducir un 10% de las emisiones

La inteligencia artificial (IA) es conocida por su capacidad de transformar industrias y mejorar la eficiencia en múltiples sectores. Sin embargo, su impacto ambiental ha sido objeto de debate debido al enorme consumo de recursos que implica su funcionamiento. A pesar de esto, un reciente estudio de Boston Consulting Group y Google sugiere que la IA podría desempeñar un papel crucial en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, estimando que podría ayudar a mitigar entre un 5% y un 10% de las emisiones globales de aquí a 2030.

El estudio, titulado «De los datos a la acción: así puede impulsar la IA un futuro sostenible», destaca el potencial de la IA para convertir grandes cantidades de datos en conocimiento útil, automatizar tareas y mejorar la toma de decisiones. Esto es particularmente valioso en la predicción de eventos y en la creación de modelos predictivos que pueden anticipar y mitigar fenómenos extremos asociados al cambio climático.

En el ámbito del transporte, que representa alrededor del 20% de las emisiones globales de CO₂, la IA podría ser clave para optimizar la logística y la distribución. Un ejemplo de esto es el proyecto Green Light de Google, que utiliza datos en tiempo real para sincronizar semáforos en 20 ciudades, reduciendo así la congestión del tráfico y las emisiones.

Además, la IA puede ser una herramienta poderosa en la vigilancia de la naturaleza. Iniciativas como Wildlife Insights, desarrollada con organizaciones de conservación y socios tecnológicos como Google, emplean IA para identificar automáticamente especies en imágenes, facilitando la monitorización de la vida salvaje y la detección de nuevas amenazas.

No obstante, el impacto positivo de la IA no está garantizado por sí solo. El estudio enfatiza la necesidad de desarrollar marcos regulatorios adecuados y fomentar la colaboración entre administraciones, empresas y ciudadanos para asegurar que el uso de la IA sea realmente efectivo y sostenible. En última instancia, la IA es tanto parte del problema como de la solución en la crisis medioambiental actual.

Fuente: https://www.xataka.com/energia/conocemos-que-contamina-ia-ahora-estudio-dice-que-puede-ayudar-a-reducir-10-emisiones

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