AI job loss forecasts loom as unions push for protections
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en el epicentro de las batallas laborales actuales, mientras los pronósticos sobre pérdidas de empleo generan preocupación. Los sindicatos, conscientes de que la IA no desaparecerá, buscan asegurar que sus miembros tengan voz en la implementación de esta tecnología en sus lugares de trabajo. Maite Tapia, profesora de la Universidad Estatal de Michigan, enfatiza la importancia de que los trabajadores participen en las negociaciones colectivas para evitar que la tecnología se imponga de manera unilateral.
Expertos, desde Bill Gates hasta economistas de renombre, predicen una gran disrupción debido a la IA. Joseph Briggs, analista de Goldman Sachs, estima que un 9% de los trabajadores, aproximadamente 15 millones de personas, podrían ser desplazados por la IA en la próxima década. Esta proyección se da en un contexto donde el empleo no agrícola alcanzó un récord en agosto, según la Reserva Federal de St. Louis.
Chad Cyrowski, director de comunicaciones de AFL-CIO en Michigan, destaca la necesidad de que los trabajadores tengan un papel central en la implementación de la IA, asegurando que esta beneficie a los empleados y no solo a los multimillonarios. Aunque aún no se han producido despidos masivos por la IA, algunas empresas ya han citado esta tecnología como motivo de recortes laborales.
El impacto de la IA varía entre sectores, lo que podría redirigir el talento hacia oficios especializados y trabajos manuales. La membresía sindical está en aumento, aunque el sector tecnológico sigue siendo un desafío para la organización sindical. Art Wheaton, director de estudios laborales en la Universidad de Cornell, señala que la legislación laboral actual dificulta la organización, a pesar del creciente interés por los sindicatos.
La historia muestra que los movimientos laborales siempre han enfrentado desafíos con nuevas tecnologías. El presidente del sindicato United Auto Workers, Shawn Fain, ha descrito la situación actual como una «lucha por la humanidad» y un «profundo peligro». Fain subraya que, aunque la IA mejora la eficiencia y los beneficios, los trabajadores deben compartir esos beneficios.
Un ejemplo claro de cómo los sindicatos están estableciendo límites en torno a la IA se vio en las huelgas de 2023 del sindicato de actores SAG-AFTRA y el Sindicato de Guionistas de América, que lograron protecciones contractuales para los trabajadores frente a las réplicas digitales y el uso de chatbots generativos.