El "Ozempic" de la inteligencia artificial: la tecnología que promete reducir a la mitad su consumo energético
Desde 2022, la inteligencia artificial ha transformado nuestra vida cotidiana, reemplazando incluso a las búsquedas tradicionales en Google. Sin embargo, esta revolución tecnológica viene con un alto costo energético. Una consulta a través de IA consume hasta diez veces más energía que una búsqueda convencional en internet, y generar una imagen puede multiplicar ese gasto por mil. Además, se estima que en tres años, la IA podría consumir tanta agua como una población de 13,000 millones de personas.
En respuesta a este desafío, surge una tecnología innovadora que promete reducir drásticamente el consumo energético de la IA. «Cuando uno se adentra en las tripas matemáticas de estos modelos de IA, nos damos cuenta de que hay mucha redundancia y muchas cosas que sobran», afirma Román Orús, cofundador y director científico de Multiverse. La empresa ha desarrollado una tecnología capaz de comprimir modelos de IA, haciéndolos más eficientes, sostenibles, portables y seguros. En algunos casos, han logrado reducir su tamaño en más del 90%, llegando incluso al 97%.
«Por eso decimos que somos como un Ozempic. Somos capaces de comprimir esta inteligencia artificial para que ocupe mucho menos espacio en memoria, sea más ágil y, sobre todo, no consuma tanta energía», explica Orús. Los modelos comprimidos pueden gastar la mitad o incluso menos energía, con una pérdida de precisión mínima, entre un 3% y un 4%. Orús defiende el desarrollo de modelos más especializados, argumentando que no todas las aplicaciones requieren sistemas tan grandes como los actuales.