Los peligros del antropomorfismo en la inteligencia artificial: ¿Estamos humanizando demasiado a las máquinas?

Los peligros de decir “gracias, ChatGPT”: esa máquina que te hace la pelota no es humana

En la era de la transformación tecnológica, el antropomorfismo se ha convertido en una tendencia creciente. Este fenómeno implica atribuir características humanas a máquinas y programas informáticos, especialmente a las inteligencias artificiales generativas basadas en grandes modelos de lenguaje (LLM). Frases como «gracias, ChatGPT» o «buenos días, Siri» son cada vez más comunes, pero estas interacciones aparentemente inofensivas pueden tener consecuencias significativas.

El antropomorfismo no solo se limita a la apariencia física de los robots, que cada vez se asemejan más a los humanos, sino también a nuestra relación verbal con ellos. Esta tendencia puede llevar a la creación de relaciones afectivas o de confianza con las IA, algo que ya anticipó la película Her (2013). Sin embargo, este tipo de interacciones pueden tener efectos negativos en la sociedad, ya que las normas actuales no están preparadas para abordar estos desafíos, salvo algunas excepciones como China.

El antropomorfismo activa mecanismos cognitivos humanos que nos hacen percibir intención, empatía o incluso conciencia en las máquinas. Esto se refleja en cómo las empresas de IA utilizan términos humanos como «soñar» o «pensar» para describir los procesos de cálculo de las máquinas. Un ejemplo es Anthropic, que en su Constitución de Claude utiliza palabras como «virtud» o «sabiduría» para definir el comportamiento de su IA, esperando que se base en conceptos humanos debido al papel del texto humano en su entrenamiento.

El exceso de antropomorfismo puede llevar a confundir la inteligencia artificial con la inteligencia humana, lo que plantea preguntas sobre los límites de esta tendencia. En última instancia, es crucial reflexionar sobre cómo estamos humanizando a las máquinas y las implicaciones que esto puede tener para nuestra sociedad.

Fuente: https://elpais.com/ideas/2026-08-30/los-peligros-de-decir-gracias-chatgpt-esa-maquina-que-te-hace-la-pelota-no-es-humana.html

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