La sangría judicial de Meta solo ha empezado, advierten los abogados de las familias: “Nuestra campaña para hacer justicia continúa”
El reciente acuerdo entre Meta y 52 fiscales generales de EE. UU. ha sido solo un pequeño paso en la compleja batalla judicial que enfrenta la compañía. Este acuerdo, que implica el pago de casi 18.000 millones de dólares y la implementación de restricciones como la limitación de tiempo de navegación para menores y la prohibición de notificaciones en horario lectivo, no resuelve las demandas individuales presentadas por miles de familias afectadas.
Estas familias, junto con un equipo de abogados liderado por Joseph VanZandt, Mariana Aroditis, Rachel Lanier y Rahul Ravipudi, han interpuesto una demanda colectiva contra Meta, ByteDance, Snap y Alphabet. Acusan a estas empresas de perjudicar gravemente la salud mental de los jóvenes estadounidenses. A pesar del acuerdo con los fiscales, los abogados han expresado su intención de continuar con su causa hasta el final.
Un caso emblemático es el de Kaley G. M., quien deberá ser compensada con seis millones de dólares por Meta y YouTube tras ser declaradas culpables de causarle adicción desde una edad temprana. Este veredicto histórico marca la primera vez que un tribunal estadounidense reconoce que las redes sociales pueden causar adicción. La demanda colectiva, que actualmente solo incluye casos de California, podría expandirse a nivel nacional, afectando a miles de jóvenes.
Los abogados destacan que el acuerdo alcanzado no aborda las reclamaciones de las familias ni de otras entidades públicas. «Nada en este acuerdo cambia eso, y nada en ese acuerdo habla por nuestros clientes», afirma VanZandt. Sin embargo, reconocen que las reformas propuestas por Meta son un paso en la dirección correcta, siempre que se apliquen fielmente.