Sánchez reclama un "gran acuerdo de país" sobre la inteligencia artificial: "No podemos estar a merced de grandes oligarquías"
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha urgido a actuar con rapidez ante el avance de la inteligencia artificial (IA), un «desafío» que, según él, ya se enfrenta «un poco tarde». Durante la presentación del plan ‘IA360’ en el Palacio de la Moncloa, Sánchez subrayó la necesidad de un «nuevo contrato social» que involucre a empresas, trabajadores, sindicatos y partidos para garantizar la seguridad frente a los cambios tecnológicos.
El plan ‘IA360’ propone reforzar la tecnología, convertir la IA en motor económico y priorizar la seguridad. Sánchez destacó que España lidera en gobernanza de IA y ha impulsado iniciativas como la Agencia de Supervisión de la IA. Además, enfatizó la importancia de una IA «responsable y humanista» con supervisión humana.
«Los incentivos de los que controlan esto no van a estar alineados con el interés general. La IA no puede quedar concentrada en un puñado de países. Por eso hay que actuar con urgencia. La IA desregulada, en estampida y en pocas manos es el cóctel para que ocurra una desgracia. Una IA sin controles es el caos», aseguró Sánchez.
Para el presidente del Gobierno, la IA debe ser «responsable y humanista» y ha de contar «con supervisión» humana. «Es evidente que el desafío ya no es para cinco o cincuenta años», añadió el jefe del Ejecutivo. Este hoja de ruta plantea objetivos para los próximos 12 meses en los que se busca que nuestro país «aproveche las oportunidades que la IA ofrece a nuestra economía».
Sánchez ha destacado que España es el segundo país del mundo en gobernanza de la IA, según la Universidad de Stanford, además de ser el primer país europeo en crear una Agencia de Supervisión de la Inteligencia Artificial, ubicada en A Coruña. «Bajo la Presidencia española de la UE se alcanzó el acuerdo sobre la ley europea de la IA, la primera norma integral en todo el mundo de estas características», ha agregado, además de señalar que se impulsó el laboratorio de Naciones Unidas en Valencia.
El primero de los cuatro puntos de este plan habla de «reforzar el músculo tecnológico», con proyectos estratégicos como la gigafactoría de la IA o el desarrollo junto al Barcelona Supercomputing Center de nuevos modelos de IA para casos de uso en la lucha frente a la emergencia climática, la energía o la salud. El segundo punto urge a convertir la adopción social de esta tecnología en España en «motor económico y semillero de talento», con iniciativas como el Bono Inteligencia Artificial, para pymes y autónomos, cuyo objetivo es que la mitad de las empresas hayan integrado la IA en su actividad en el año 2030.
Uno de los grandes puntos de este plan es el relativo a la seguridad, una «prioridad absoluta» para el Gobierno según Sánchez. «Vamos a abordarla en dos planos: el refuerzo de nuestro escudo de ciberseguridad; e incrementando la supervisión ante los modelos de frontera más ofensivos», explicó.
«Algunos magnates siguen defendiendo que la regulación es enemiga de la innovación. No pueden estar más equivocados. Sería bueno que los tecnooligarcas del presente no cayeran en el mismo error en el que incurrieron los magnates del pasado. Nadie está por encima del interés público. En ningún lugar está escrito que el progreso tecnológico garantice el progreso social. Depende de nosotros que eso ocurra», sentenció.