Trump y Xi Jinping aparcan la guerra comercial para librar la batalla de la inteligencia artificial
En una visita histórica a Washington, el presidente chino Xi Jinping y su homólogo estadounidense Donald Trump han decidido dejar atrás la guerra comercial que ha marcado las relaciones entre sus países en los últimos años. En lugar de eso, ambos líderes han centrado su atención en el nuevo campo de batalla: la inteligencia artificial.
La visita de Xi a la capital estadounidense ha cerrado un capítulo de tensiones arancelarias, pero ha dejado claro que la rivalidad entre Estados Unidos y China sigue vigente, ahora en el ámbito tecnológico. Durante tres días, los mandatarios han discutido sobre los avances en chips, centros de datos y tecnologías de inteligencia artificial, áreas en las que ambos países buscan liderar.
El encuentro culminó con un gesto simbólico por parte de Trump, quien mostró a Xi la Constitución, la Declaración de Independencia y la Carta de Derechos de Estados Unidos, subrayando la importancia de los valores democráticos. Aunque no se alcanzó un gran acuerdo comercial, tampoco se reavivó la guerra de aranceles, lo que se considera un avance significativo en las relaciones bilaterales.
Este cambio de enfoque hacia la inteligencia artificial refleja la creciente importancia de la tecnología en la geopolítica mundial, y cómo las potencias están adaptando sus estrategias para dominar el futuro digital.