Las empresas tecnológicas están en un proceso de transición en su forma de remunerar a los accionistas, moviéndose de la recompra de acciones hacia el pago regular de dividendos. Esta estrategia podría desencadenar el estallido de una posible burbuja en el sector de la inteligencia artificial (IA), según Viktor Nossek, responsable de Inteligencia Estratégica de Inversiones y Producto en Vanguard.
Nossek destaca que los inversores están muy enfocados en la creciente importancia de las empresas tecnológicas estadounidenses y en su capacidad para mantener esta transición sin afectar negativamente al mercado. La preocupación radica en que el ciclo de inversión en IA podría estar sobredimensionado, sin generar la rentabilidad esperada sobre el capital invertido.
Las recompras de acciones suelen elevar la cotización de las empresas, alimentando el optimismo en los mercados. Sin embargo, los dividendos no tienen un efecto tan inmediato en la imagen bursátil. Nossek señala que «los dividendos de las empresas tecnológicas estadounidenses complementan cada vez más los pagos cíclicos de los mercados internacionales fuera de EEUU». Esto podría reducir la estacionalidad de los dividendos y transformar significativamente el perfil de ingresos de las carteras orientadas al crecimiento.
El crecimiento de los dividendos en EEUU, que fue del 9% en el primer semestre de 2026, estuvo impulsado principalmente por las grandes empresas tecnológicas y el aumento de la inversión en IA. En términos absolutos, las tecnológicas norteamericanas ya han alcanzado una escala considerable como pagadoras de dividendos, con distribuciones totales de 35.000 millones de dólares, casi igualando al sector financiero.