"Totalitarismo total": cómo la IA impulsa la mayor concentración de poder de la historia (y cuál fue la predicción de Putin que se está haciendo realidad)
En 2017, Vladimir Putin afirmó: «Quien domine la Inteligencia Artificial, dominará el mundo». Hoy, el profesor Pedro Salazar, abogado y filósofo político de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sostiene que la predicción del líder ruso se está haciendo realidad. En su obra más reciente, Totalitarismo total (Taurus, 2026), Salazar argumenta que la inteligencia artificial está acelerando una concentración de poder sin precedentes, transformando no solo la economía y los modelos productivos, sino también la cultura y la opinión pública.
Salazar, autor de La democracia constitucional (2006), Crítica de la mano dura (2012) y Derecho y poder (2013), advierte que la IA está desdibujando las fronteras entre el poder económico, político e ideológico, planteando un gran desafío para las democracias liberales. Según el profesor, la convergencia de estas esferas de poder está llevando a una preocupante deriva autoritaria.
En una entrevista con BBC Mundo, en el marco del Hay Festival de Querétaro, Salazar destacó cómo la competencia tecnológica entre EE.UU. y China, junto con los intentos regulatorios de Europa, reflejan esta tendencia. Además, mencionó casos concretos como los ataques de EE.UU. en el Caribe y la intervención en Venezuela, donde se utilizó inteligencia artificial para la detención del presidente Nicolás Maduro, generando tensiones entre la empresa Anthropic y el gobierno estadounidense.
Salazar señala que el uso de la inteligencia artificial para ejercer la violencia desde el poder se está multiplicando, con ejemplos recientes en conflictos bélicos en Medio Oriente y Ucrania. Un dron operado por IA mató a tres personas en Ucrania, lo que plantea preguntas sobre la responsabilidad en estos ataques. Según Salazar, aunque la responsabilidad última recae en el Estado que autoriza estas acciones, la línea entre desarrolladores, operadores y decisiones tecnológicas se vuelve cada vez más difusa.
El «totalitarismo total», como lo llama Salazar, se diferencia del totalitarismo del siglo XX en la magnitud de la concentración de poder. Los Estados actuales tienen una capacidad de control y espionaje mucho mayor, con una interferencia significativa en la vida privada de los ciudadanos. Este fenómeno plantea serias preocupaciones sobre el futuro de las democracias y la libertad individual.