Trump y Xi trasladan su rivalidad de los aranceles a la inteligencia artificial

Trump y Xi aparcan la guerra comercial para librar la batalla de la inteligencia artificial

La reciente visita de Estado del presidente chino Xi Jinping a Washington marcó un nuevo capítulo en la compleja relación entre Estados Unidos y China. Aunque no se alcanzó un gran acuerdo comercial, ambas naciones decidieron extender la tregua arancelaria por dos meses más, evitando así una nueva guerra comercial. Sin embargo, la verdadera batalla ahora se libra en el ámbito de la tecnología, específicamente en el campo de la inteligencia artificial.

Durante la visita, Donald Trump y Xi Jinping participaron en una serie de eventos cargados de simbolismo, incluyendo una cena de Estado y una exhibición militar. Xi, junto a su esposa Peng Liyuan, expresó su satisfacción por el éxito de la visita, mientras que Trump destacó los «grandes avances» logrados. No obstante, estos avances se limitan principalmente a ganar tiempo, ya que no se ha firmado un tratado que resuelva las disputas comerciales entre las dos mayores economías del mundo.

La inteligencia artificial ha ocupado un lugar central en las conversaciones entre ambos líderes. Estados Unidos y China compiten por dominar esta tecnología, que Trump considera más transformadora que la Revolución Industrial. La discusión no se limita a quién desarrolla el mejor modelo, sino que abarca aspectos como la fabricación de semiconductores, el control de las cadenas de suministro y la regulación de la tecnología. Trump ha defendido una regulación mínima para no frenar la innovación, mientras que Xi ha enfatizado la importancia de mantener la inteligencia artificial «bajo control humano» y al servicio del bienestar de las personas.

En un intento por establecer unas reglas mínimas, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, propuso a Pekín crear un mecanismo de notificación para incidentes relacionados con inteligencia artificial que puedan afectar la seguridad nacional. Esto funcionaría como un canal de emergencia entre dos rivales que buscan evitar que un accidente tecnológico provoque una crisis mayor.

La paradoja es que mientras se busca la distensión comercial, la competencia tecnológica se intensifica. Estados Unidos mantiene restricciones sobre la exportación de semiconductores avanzados a China, mientras que Pekín exige que estas restricciones se relajen.

Fuente: https://www.abc.es/internacional/eeuu-china-sellan-tregua-comercial-mantienen-abierto-20260925184434-nt.html

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