Estados Unidos integra la IA de OpenAI y Anthropic en su sistema de salud pública ante futuras crisis sanitarias
Estados Unidos ha lanzado un innovador programa piloto llamado PULSE, que busca integrar herramientas de inteligencia artificial generativa de OpenAI y Anthropic en su sistema de salud pública. Esta iniciativa es una colaboración estratégica con la CHAI y la consultora Accenture, y tiene como objetivo modernizar un sector que históricamente ha sufrido un déficit de inversión digital.
El despliegue del programa comenzará este otoño y abarcará diez jurisdicciones, incluyendo departamentos de salud estatales, locales, tribales y territoriales. OpenAI y Anthropic han donado diez licencias corporativas, capaces de soportar hasta 2.000 profesionales de la salud pública, mientras que Accenture supervisará la incorporación de los participantes y elaborará manuales basados en los resultados de las pruebas.
La urgencia de este proyecto se debe a las deficiencias reveladas durante la pandemia del covid-19. Según la Asociación Nacional de Funcionarios de Salud de Condados y Ciudades, casi el 40 % de los departamentos de salud locales no utilizan IA en sus operaciones diarias.
El doctor Brian Anderson, CEO de CHAI, ha señalado que el programa PULSE busca proporcionar a estas agencias una experiencia práctica con la IA antes de una implementación a gran escala en todo el país. La IA se utilizará en cinco áreas clave: biovigilancia, mapeo de determinantes sociales de la salud, mejora de la eficiencia operativa, comunicación multilingüe y recuperación de datos clínicos bajo el estándar FHIR.
Felipe Millon, director de salida al mercado de OpenAI, ha declarado que «la IA debería ser útil, segura y accesible para las personas que abordan los desafíos más importantes de la sociedad». Sin embargo, la integración de modelos como ChatGPT o Claude enfrenta retos en la seguridad de los datos de los pacientes. Aunque OpenAI y Anthropic aseguran que no utilizan los datos de sus servicios empresariales para entrenar sus modelos, el programa PULSE no ha detallado aspectos técnicos clave como los periodos de retención de información o los controles de acceso específicos.
Elizabeth Kelly, directora de implementaciones benéficas en Anthropic, ha afirmado que «a los equipos de salud pública se les pide que hagan más con menos y la IA puede ayudar, siempre que se introduzca con cuidado y con las protecciones adecuadas».
El éxito de esta iniciativa dependerá de la supervisión humana sobre las decisiones de la máquina. El NIST recomienda que siempre haya personal cualificado revisando las comunicaciones públicas generadas por la IA o validando la información clínica recuperada para evitar errores. La transparencia será esencial para ganar la confianza de los ciudadanos.
Se espera que las conclusiones extraídas de este programa se conviertan en guías de referencia para el resto de agencias del país en 2027.
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