Así ven los adolescentes la inteligencia artificial: una aliada para aprender, con espíritu crítico

La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología lejana para convertirse en una herramienta cotidiana para muchos adolescentes navarros. La utilizan para buscar información, resolver tareas, crear contenidos o elegir qué ver y escuchar. Sin embargo, su relación con ella no es de confianza ciega: saben que puede equivocarse, les preocupa qué ocurre con sus datos y empiezan a identificar riesgos como la manipulación de imágenes, la desinformación o la suplantación de identidad. Estas son algunas de las conclusiones que emergen de las respuestas y conversaciones mantenidas con adolescentes dentro del estudio de E-TIC y Acción Social de Caja Rural.

El uso cotidiano que hacen de estas herramientas se enfoca sobre todo a resolver dudas de clase, buscar información para trabajos académicos o recibir recomendaciones de música y películas. Esta presencia de la tecnología en las aulas y en las casas va ganando un peso evidente a medida que los estudiantes avanzan y se enfrentan a un aumento de la carga escolar y a exámenes más exigentes.

A pesar de que su uso está tan extendido entre el alumnado, los adolescentes saben perfectamente que la máquina no es infalible ni ofrece siempre respuestas correctas. En los grupos de discusión organizados durante la investigación, son los propios alumnos los que señalan los fallos recurrentes que le detectan a la tecnología al intentar hacer sus tareas escolares. «En mates alguna cosa te lo hace mal, pero bueno», explica con naturalidad un estudiante de 4º de ESO. En la misma línea, una alumna de 3º de ESO lo dice todavía con más claridad: «Se equivoca muchísimo». Los menores reconocen de primera mano que la herramienta inventa datos con frecuencia, resuelve mal los ejercicios complejos y son muy conscientes de que fiarse a ciegas de ella puede llevarles a entregar trabajos escolares llenos de errores.

Las mayores inquietudes de los estudiantes no tienen que ver con sacar peor nota por culpa de un fallo en las respuestas del algoritmo, sino con su privacidad, su seguridad personal y el uso que otras personas puedan hacer de su información. El principal temor que manifiestan los jóvenes es el rastreo no autorizado de sus datos en internet, un miedo que se hace sentir con especial intensidad entre las alumnas. Asimismo, existe una profunda desconfianza ante la creación masiva de cuentas falsas y bots que imitan a personas reales, lo que les genera incertidumbre al no saber si al otro lado de la pantalla interactúan con alguien de carne y hueso o con una identidad automatizada.

El temor a que otros usen la tecnología para modificar sus fotos o sus vídeos personales es otro de los puntos más delicados y alarmantes señalados por los menores en las aulas. La irrupción de las herramientas de generación de imagen ha disparado la preocupación por los deepfakes, los montajes sin consentimiento y la creación de falsos desnudos que circulan por las redes. «También hay que saber usar la IA para tener cuidado con las fotos o con los vídeos, que también pueden ser manipulados», advierte un alumno de 2º de ESO.

A esta alerta por la manipulación de imágenes se suma la presión constante de los filtros estéticos en las redes sociales. La exposición a contenidos editados que invitan a compararse con los demás afecta con mucha fuerza a las estudiantes, provocando sentimientos de inferioridad, inseguridad y baja autoestima al intentar encajar en estándares de belleza que reconocen racionalmente como falsos e irrealizables.

La difusión masiva de noticias falsas que parecen reales es otro motivo de constante desconfianza para el alumnado de la Comunidad Foral. De hecho, los jóvenes navarros han desarrollado una postura muy escéptica ante lo que consumen a diario en internet, asumiendo abiertamente que lo que muestran los influencers en sus perfiles no refleja la vida real.

Por último, el estudio demuestra que los adolescentes reflexionan cada vez más sobre el impacto que el avance digital tendrá en su trayectoria vital. A medida que se acercan a la etapa adulta y al final de la educación secundaria, crece entre ellos la inquietud por cómo la automatización y la Inteligencia Artificial pueden transformar el mercado de trabajo y destruir empleos futuros, mostrando una visión cada vez más consciente, crítica y madura sobre las consecuencias reales de esta tecnología en la sociedad.

La importancia de utilizar la IA como oportunidad ha llevado a varios profesores/as a desarrollar sus propias técnicas de convivencia pacífica con las herramientas de IA dentro del aula. Nos cuentan algunas de ellas: «Vuelta al papel» y trabajo manual, cuestionamiento de la IA en vivo y creación de «Fake News» propias para que comprendan lo sencillo que es manipular la información.

Fuente: https://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/2026/10/04/asi-ven-adolescentes-inteligencia-artificial-aliada-aprender-espiritu-critico-837379-15.html

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