Daniel Susskind, economista de Oxford: "Deberíamos centrarnos intensamente en enseñar a leer, escribir y calcular, aunque la IA lo haga mejor"
Daniel Susskind, economista de la Universidad de Oxford, ha planteado un debate crucial sobre el futuro de la educación en la era de la inteligencia artificial (IA). A pesar de que la IA puede realizar tareas como escribir textos o resolver problemas matemáticos en segundos, Susskind sostiene que es más importante que nunca enseñar a los niños a leer, escribir y calcular.
En una reflexión publicada en The Guardian, Susskind, padre de tres hijos, advierte sobre el error de intentar predecir qué habilidades serán inmunes a la automatización. Un ejemplo notable es la programación, que en 2013 fue promovida por el Gobierno británico como una habilidad esencial. Sin embargo, en 2026, empresas como Anthropic ya afirmaban que el 90% del código de sus herramientas era generado por IA.
Susskind propone regresar a los fundamentos educativos, ya que los niveles de alfabetización y competencia matemática han estado disminuyendo internacionalmente desde 2009, según los datos de PISA. Argumenta que estas habilidades básicas seguirán siendo esenciales para desarrollar capacidades más complejas en el futuro.
Además, Susskind señala que la IA no es infalible y puede proporcionar respuestas incorrectas con aparente seguridad. Por ello, es vital que los usuarios mantengan sus propias habilidades para discernir la veracidad de la información proporcionada por estas tecnologías.
En lugar de prohibir el uso de IA en las aulas, Susskind aboga por un enfoque dual: enseñar tanto las habilidades tradicionales como el uso crítico de la IA. Este modelo recuerda a la introducción de las calculadoras, donde los estudiantes aprendieron a resolver problemas tanto con ellas como sin ellas.
La IA también ofrece oportunidades para la educación personalizada. Susskind comparte experiencias personales, como usar ChatGPT para crear juegos educativos para sus hijos, demostrando cómo estas herramientas pueden adaptarse a las necesidades individuales de los estudiantes.
El desafío, según Susskind, no es elegir entre la educación tradicional y la IA, sino integrar ambas para preparar a los niños para un futuro donde la tecnología será omnipresente, sin olvidar las habilidades fundamentales de lectura, escritura y cálculo.